martes, marzo 25, 2008

De...

De tu juventud plena, inconmensurable, admirada
De tus ojos que alumbraban el porvenir
De los ronroneos de niña mimada
De tu cintura tan delicada
De una flor en mi jardín.

De la inquietud que despertaste en mi alma
De los lunares que poblaban todo tu ser
De tus piernas arrogantes bajo la falda
De la seda blanca de tu espalda
De ese bello amanecer.

De aquellos jeans ajustaditos a la cadera
De ese vientre resplandeciente como el sol
De tu genio irascible de princesa guerrera
De la risa de primavera
De mi mujer que no.

De tanto presente que sembraste en mi pasado
De la gacela que cabalgaba sobre mí
De ese dulce vaivén acompasado
De tus colinas, de tus prados
De tus suspiros, de tu gemir.

De la chica que me sonríe en antiguas fotos
De tu frutita fresca de la estación
De la vainilla que transpirabas por cada poro
De la cajita tibia del tesoro
De tu ombligo en mi colchón.

De la estrella ardiente que iluminó mi cielo
De la vida que sentían mis manos latir
De la cascada castaña de tu pelo
De tu mohín, de mis celos
De los catorces de abril.

De tu voz tierna bautizándome como bebito
De los niños que un día quisimos tener
De tu inocencia que hoy necesito
De los enfados, de los gritos
De aquella niña-mujer.

De tus brazos que derrotaban los inviernos
De la miel que apuraba sin saciedad
De los paraísos, de los infiernos
De tus dulces muslos tiernos
De tus fuentes de mar.

De tus manos, palomas blancas de fuego
De tus senos donde vivía mi pasión
De tu lengua enredada a mis sueños
De una sirena sentirse dueño
De la resurrección del amor.

De tus traviesas locuras de niña enamorada
De la manía de nunca usar la razón
De la transparencia de tu mirada
De tu nobleza galardonada
Del abrigo a mi corazón.

lunes, marzo 17, 2008

Escribir para seguir estando vivo.

Escribir para nunca ser vencidos
Escribir para vengarse del olvido.

Escribir para justificar los insomnios
Escribir para exorcizar los demonios.

Escribir para cobrarle al destino
Escribir para llamarle pan al vino.

Escribir de tus ojos como faros
Escribir para olvidar el desamparo.

Escribir para exigirle a las estrellas
Escribir para la puta y las doncellas.

Escribir para abrumarte con ternuras
Escribir para desahogar las amarguras.

Escribir para hacer lo fugaz, eterno
Escribir del paraíso en tus infiernos.

Escribir para no olvidarte nunca
Escribir sembrando besos con tu yunta.

Escribir para desandar el camino
Escribir para convertirme en tu asesino.

Escribir para poner tu novio celoso
Escribir para salir de un negro pozo.

Escribir para renacer de las cenizas
Escribir para apropiarme de tus risas.

Escribir para defender la primavera
Escribir para hacer la vida una hoguera.

Escribir para siempre ser aquel “Maco”
Escribir para pintar con letras tu retrato.

Escribir para volver a tener un padre
Escribir para cometer el pecado más grave.

Escribir para que nada se pierda
Escribir para mandar todo a la mierda.

Escribir para vencer el desencanto
Escribir para no extrañarte tanto.

Escribir para mantener la rebeldía
Escribir para embellecer la melancolía.

Escribir de tu noche y de tu luz
Escribir de los instantes en Veracruz.

Escribir para nunca ser muy cuerdo
Escribir para quedarme en tu recuerdo.

Escribir para vomitar las tristezas
Escribir para poner los codos en las mesas.

Escribir para recuperar el mes de abril
Escribir para tenerte atada a mí.

Escribir para gritar las injusticias
Escribir del veneno de tus caricias.

Escribir para hablar de lo prohibido
Escribir para seguir estando vivo.