“Si se presentara a las elecciones en Argentina es muy probable que las ganara. No pasaba algo así en el Río de la Plata desde Gardel. Ni aquí desde Concha Piquer. Naturalmente que hablo de Serrat. ¿De quién si no? No en vano es el único cantante que ha sabido meterse en el corazón y la memoria de varias generaciones de españoles y latinoamericanos. Le basta con salir al escenario, para que, inmediatamente, las chicas quieran ser sus novias, las señoras sus madres, los chavales sus colegas, todos sus cómplices. Es el amigo, el hermano, el tronco, el noi, el Nano. Uno, ¿qué quieren que les diga?, se siente orgulloso de pertenecer a un oficio que produce tipos como éste…”-Joaquín Sabina
“La evidencia de que la vida es un camino sin retorno en su caso es extremadamente clara, pero, ¡qué coño!, también los toreros mueren los domingos en la plaza y, puestos en plan taurino, Sabina consume tanta vida porque es un hombre que tiene mucha muerte.
Aunque también puede ser que Sabina no exista. Si existiese se pondría al teléfono cuando lo llamo.
Lo más seguro es que el Sabina sea un invento mío, o, mejor dicho, el seudónimo de un tal Anibas que se inventó mi doble, para tener un sosia, que como el Tarrés se niegue a crecer y no tenga el ramalazo de maricón de Peter Pan. Un cómplice para sus correrías. Un compañero para llorarle en la solapa. Un colega del que aprender. Un bufón al que reírle las gracias. Un amigo con el que compartir el tequila de los solitarios. Un desnaturalizado que tampoco recuerde con exactitud la fecha de nacimiento de sus hijos.
Pero si Sabina no existiera, ¿qué hacer, entonces, con toda esta ternura que guardo para Joaquín?...”
-Joan Manuel Serrat
Cuando aquel día una queridísima amiga me dio la noticia, no lo podía creer. De modo que si era cierto. O sea que, después de todo, si era verdad que dos de mis más entrañables cantautores –acaso mis dos preferidos- harían una gira juntos. Sentí una emoción intensísima y antiguas imágenes me vinieron a la mente: recordé que a Serrat pude verlo cuando estudiaba en Puebla en el auditorio de la UDLA y fue una experiencia indeleble y mágica y a Sabina había tenido la oportunidad de escucharlo en directo tres ocasiones, una también en Puebla -en la BUAP- y las otras dos en la Ciudad de México [la primera en el Teatro Metropólitan (donde por cierto quedó para los anales de la historia el hecho que mi queridísima, virginal y tímida amiga Yannet por primera vez durmió en una cama que no era la suya y acompañada de un hombre! –habíamos ido al concierto Marquitos, su novia de entonces Zulma, Yannet y yo y habíamos alquilado un cuarto de hotel con dos camas. Obviamente la pareja de enamorados durmió junta, así que me tocó compartir la cama con una Yannet que retrasaba la hora de dormir y cuando por fin se metió a la cama lo hizo rápidamente, sin el menor aviso, tapándose como momia de pies a cabeza y colocándose en la orilla izquierda, casi a punto de caer al suelo…) y la segunda en el impresionante Auditorio Nacional con mi entrañable amiga Ixchel (dentro del público se encontraban, recuerdo, García Márquez y Ángeles Mastretta –a los cuales veía yo embobado a lo lejos y con ganas de acercarme a saludarles, pero pudo más mi timidez-)] y en las tres ocasiones había experimentado, gracias al talento Sabiniano, momentos sublimes llenos de poesía, música y sentimientos.
Recordé también que a los dos los había conocido muchos años atrás, cuando era un “puberto” y vivía embelesado por todo ese boom del rock en español que llegaba a México en las voces de un Soda Stérero (moría por Cuando pase el temblor, Persiana Americana y Música Ligera) , de un Nacha Pop (Vístete, Lucha de gigantes), de un Toreros Muertos, de un Hombres G (cantaba a todo pulmón: “Sufre mamón, devuélveme a mi chica” y “te quiero, te quiero y no hago otra cosa que pensar en ti”), de un Charly García (no sabía en ese entonces todo lo que significaba este “Beatle” argentino), de La Unión (me desgañitaba cantando Lobo hombre en París) y, sobre todo, de Miguel Mateos, del cual tenía todos sus discos (y sabía de memoria todas las rolas, en especial Es tan fácil romper un corazón, Cuando seas grande, Atado un sentimiento, Y sin pensar, No me dejes caer y Vi luz y subí), cuando de repente un primo mayor, que estudiaba sociología en la Universidad Veracruzana (uno de mis primos favoritos y al cual lo rodeaba, dentro de la familia, una aureola mágica de personaje de novela –se contaba que había estado en Centroamérica recibiendo instrucciones de guerrillero y que un día había quemado todos sus discos de un tal Julio Iglesias al darse cuenta que vivía en un error, que la trova era en realidad la propuesta más honesta y poética dentro del terreno de la música-), me alcanzó unos cassettes de unos tales Serrat y Sabina.
Fue una revelación y un shock.
O sea que si se podía hacer eso. O sea que también dentro del mundo de las canciones se valía hacer poesía y literatura tan rigurosa y cuidada como en los textos de un Benedetti, de un Sabines, de un Neruda, de un Bonifaz Nuño, de un Huerta, de un Paz, de un Cortázar, de un García Márquez, de un Vargas Llosa.
Porque, sin duda, eso fue lo que sentí al escuchar las rolas serratianas y sabinianas: la sorpresa y la certeza de que la literatura y la poesía no solamente se podían leer, sino también escuchar.
Desde entonces comenzó una relación con esos dos trovadores que duraría hasta el presente. Porque, desde entonces, alguna canción de Serrat o alguna canción de Sabina describirían con asombrosa exactitud muchos momentos que experimentaría y le pondrían música a la “banda sonora” de mi vida.
Con el talento de Serrat para escribirle con ternura a la niñez (Esos locos bajitos, Mi niñez) y a la amistad (Decir amigo), con ironía y sorna a todos esos “Carlos Slim” que pueblan el mundo (A usted, La aristrocracia del barrio), con amor y belleza tanto a aquella novia adolescente que tenía que regresar temprano a casa (Poco antes de que den las diez) como a ese amor que sentías que era el de tu vida (Tu nombre me sabe a yerba, La mujer que yo quiero, Poema de amor, No hago otra cosa que pensar en ti, Lucía), sin faltar esa canción tan rotunda para las suegras (Señora) y qué decir de la descripción tan exacta de esos momentos de “carnaval” que inundan a todas las ciudades (La fiesta) o una declaración de amor a un lugar indeleble (Mediterráneo).
Y con la brillantez y el genio de Sabina para escribirle, con cinismo y ternura, a la tristeza y la nostalgia (Calle Melancolía, Que se llama soledad, ¿Quién me ha robado el mes de abril?, Por el bulevar de los sueños rotos, Con la frente marchita), a las damas de noche, los amores fugaces, los encuentros furtivos y la infidelidad (La Magdalena, Peor para el sol, Aves de paso, Juegos de azar, Hotel dulce hotel, Amores eternos, Viridiana, Y sin embargo), al entusiasmo de la ilusión (Rebajas de enero, Ahora qué, Esta noche contigo), a los fuera de la ley, perseguidos y los marginados (Balada de Tolito, Que demasio, Con un par, Pacto entre caballeros, Princesa, Pájaros de Portugal, Benditos malditos), al amor pleno y sin condiciones por el que te atreves a jugarte todo (Así estoy yo sin ti, A la orilla de la chimenea, El rocanrol de los idiotas, Eva tomando el sol), a los primeros escarceos amatorios (Una de romanos, Tratado de impaciencia número 10) y a tantas otras situaciones donde el sarcasmo y la ironía suelen ser el mejor antídoto (Pastillas para no soñar, El joven aprendiz de pintor, El muro de Berlín, Mentiras piadosas, Peces de ciudad, Amor se llama el juego, Esta boca es mía entre otras).
Por ello desde aquel entonces colecciono todos sus discos (de Sabina tengo ya toda su discografía completa, incluyendo esas rarezas como duetos y canciones que no ha grabado oficialmente, hasta los poemas de Ciento Volando de Catorce y dos libros escritos por Javier Menéndez Flores, mientras que de Serrat –es más difícil completar la colección- tengo apenas diez discos, incluyendo desde luego esos homenajes a Machado, Miguel Hernández y Benedetti).
Y por ello, también, alguna vez fantaseé con la utopía de verlos juntos en un escenario. Sobre todo conociendo que eran entrañables amigos y que ya habían compartido ambos, en recitales de amigos mutuos (Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Luis Eduardo Aute, Víctor Manuel y su Ana Belén, y Miguel Ríos, por nombrar algunos), el micrófono.
Pero nunca ellos dos solos.
Es por eso que me emociona muchísimo esta gira Dos pájaros de un tiro. Se trata de un sueño hecho realidad. Por fin los dos trovadores que más admiro se las han arreglado para armar un proyecto juntos y es cuando uno se da cuenta que el resultado será, sin duda, más que la suma de las partes, que será un experimento sublime e histórico!
Porque, ¿qué más podría esperarse cuando se conjugan con tanto tino, música y poesía?
¡Y lo más increíble y fabuloso es que ya están en México, que han comenzado su tour latinoamericano por estas tierras aztecas!
Aunque no. Miento. Aún existe algo más maravilloso y grandioso. Y es tener en la mano uno de los boletos para verlos en el majestuoso Auditorio Nacional…
P.D. Dejo diez de sus canciones (Mediterráneo, Yo me bajo en Atocha, La fiesta, Peces de ciudad, Princesa –la serratiana-, Princesa –la sabiniana-, Tú nombre me sabe a yerba, Así estoy yo sin ti, Esos locos bajitos y ¿Quién me ha robado el mes de abril?) de fondo, algunas de sus letras las he publicado en mi otro blog como una manera de celebrar este soñado encuentro.


30 comentarios:
HOOLA, PUES QUE DECIRTE......ME DA UN GUSTAZO QUE TENGAS LA OPORTUNIDAD DE COMPARTIR MOMENTOS CON DOS GRANDES CANTAUTORES,,,,,, Y DE LA BUENA DE TE DIGO " QUEEE ENVIDIA"
SE TE APRECIA.....
Hola niño felicidades, por este sueño hecho realidad, me da muchisisisismo gusto por ti, lástima que no fue de mi de quien recibiste la primera noticia, pero no importa que bueno, que bueno que vas al D.F. disfrutalo al máximo, bueno no dudo que lo harás, y pues disfrutalo por todos los que no podemos ir y estar ahi, en ese super concierto.
Felicidades de nuevo y te mando un abrazote de alegria por ti.
Lo unico que tengo que decir es que que mala onda que no hayas querido verme!
pero que chido que hayas ido a tu concierto
salu2
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Hola y aqui un Tip, para que escuches musica de tus preferidos.... quizás si no lo conoces, mientras estas con tu traje de blogonauta
Un abrazo y hasta la próxima
Justo en estos momentos debes de estar entonando esas notas que te llegan al alma mi estimado y tarareas siempre ese compás de tu corazón...
Saludos y me mostraras fotos ehhh
=)
Hola mi querido niño,
Qué envidia me das por haber podido asistir a ese histórico concierto, mi papá ama a Serrat (y a los Beatles) y mi mujer adora todo lo que tenga que ver con la trova. Me hubiera gustado poder invitarlos a los dos, pero la falta de recursos no me lo permitió :(
En fin, ya me contarás luego cómo te fue en mi pueblo ;) y qué tal estuvo el concierto.
Besos chilangos
Que padre que hayas podido ir a ver a esos 2 grandes, ya nos tendrás que contar que tal te fué, eh!!!...
Abrazos apretaditos.
Ivonne
¡Pues vaya suerte!Me alegro por ti ya que eres tan forofo de estos cantautores. A mi me gustan ambos, su música, pero sobre todo sus letras que son pura poesía.
Que disfrutes del concierto. Que sea una noche inolvidable y plena.
Un abrazo e infinitas gracias por tus palabras.
Besos
En mi país hay una verdadera locura por estos dos personajes.
Sabina en los últimos años despertó un furor que sobrepasa lo creíble.
A mí en particular me fascina Serrat. De Sabina algunas contadas canciones, pero Serrrat.. cómo podría explicarlo?
Reconozco una mayor talla de poeta en Silvio Rodriguez, una talla que no da otro trovador.
Pero Serrat, ya es como un hermano, un amigo de siempre... No es un cantautor, tiene otra dimensión... Será que lo escucho desde que era una niña. Que ido creciendo y madurando al compás de sus creaciones y de su propia evolución.
Los fanáticos de Sabina, tienen un previo e inalterable amor por Serrat, así que ya te darás una idea de la fiesta que oirlos cantar juntos significa.
Charlie? Nuestro querido Charlie al que todo perdonamos, con la excusa de su locura. Una locura que nos hace sonreir tibiamente.
Un abrzo (F)
Qué suerte, jeje, como cumplir un sueño veo:)) aquí también cantaron y tuvieron una acogida mu grande, cantando juntos, por primera vez.
Yo personalmente me quedo con Sabina :)) con sus letras, que se te clavan dentro tanto...
besos... así como muchos ;)
HOLA ROMÁN, TE DEJO MI SALUDO, Y O MIS AGRADECIMIENTOS AUNQUE TARDÍOS POR EL PREMIO QUE LE OTORGASTE A MI BLOGS.
Querido amigo:
Ya he tenido la oportunidad de asistir a ese concierto en España. Sólo puedo decirte que no defraudaron mis espectativas. ¡Y esas espectativas eran las máximas!
No te voy a desear que lo disfrutes. ¡Sé que lo harás!
Te mando un abrazo desde ese Mediterráneo de Serrat.
Un placer compartir con usted caballero andante, tan prodigioso encuentro. Ese par de poetas, llegaron a lo más profundo, sin duda es el mejor concierto de mi vida!!
Sigo soñando con esos corsarios que tienen la palabra como arma y como escudo, unciones de mar que alivian el alma.
Besos, espero verte a mitad de mes! ;)
Un par de carajitos me han robado el corazón
un tal Sabina un tal Serrat dos locos de atar
corsarios aguamarina, con espada y acordeón
Gitanos de la palabra, bienaventurados son
¡Prestidigitadores!, son sus juegos una unción
No había coca, no había alcohol
sólo la luz mortecina que anunciaba la función
“hoy puede ser un gran día” (aunque sin sol)
Embriagada con las coplas, a ritmo de saxofón
mi corazón maltrecho quedó “sanito y a todo color”
¡retumbó la tierra, al unísono de su voz!
no hacen falta más que letras y “tantita” inspiración
No sabía que los dioses se reunían de vez en vez
a contarnos sus andanzas y cantar sus añoranzas
mi rima mala es y no logra atestiguar
el “contento” de aquel día cuando pude presenciar
a Dos pájaros de un tiro y el elogio a la amistad.
Personalmente prefiero a Serrat. Me parece que como "obra" es de mayor peso que la de Sabina.
Un abrazo y felicitaciones por el post.
Hombre... Que envidia (de las buenas)... Estos dos también son parte de la banda sonora de mi vida... Lo maravillosa coincidencia de sentimientos, que parecen transcribir nuestos corazones... Gracias por el sonido background que disfrutaré a tu salud... Un abrazo ;)
que chido niño! se que debiste haberlo disfrutado al maximo! y pues feliciades!!!!!!!!!!!!!!!!
yo prefiero a sabina, estoy enamorada de el!! ;)
besos
te quiero mucho
eli
Maestro, siempre tan amable con tus comentarios, la verdad es un placer recibirte en mi mundo. Casi me siento tu amigo, asi te considero.
Te abrazo.
MentesSueltas
Con esto de la promoción he visto a Sabina y a Serrat en varias entrevistas y la verdad es que se ve un buen rollito entre ellos que llega al público, son dos grandes, muy grandes...
Besos
Me ha gustado tu blog, necesito tiempo para leerlo.veo que lees a mis amigas y bueno volveré muy pronto.te dejo besos
Un post en el que explayaste pero que seguiría leyendo y leyendo deliciosamente así tuviera 100 páginas, lo degustaría hasta el último punto. Expresas lo que siento y mucho más por estos dos genios de literatura y música. Linda mezcla, lindo duo. Por favor, nos das a conocer tus impresiones en directo. Dichoso tú, DISFRUTA DE ESE LINDO ENCUENTRO!
Qué lindo encontrar gente como tú que se identifica tanto con mi sentir en cuanto a música y literatura.
Te abrazo, nos abrazamos querido RomáN!
Que dos pajaros, son una maravilla.
Y vos querido poeta los has embellecido mas aun.
Que decir de mi amado Nano desde pequeña me acurruco en su musica, sus decires.
Te cuento que tambien tengo entradas para ir a escucharlos de solo pensarlo mi corazon vibra.
Sabes que la tapa de este CD, lo hizo el Negro Fontanarrosa, hace poco volo al cielo, un tipo de oro, uno de nuestros mejores dibujantes.
Que mas decir, nada, dejo sonando a Serrat.
Gracias y besos.
Lo malo de escribir un post tan chido como éste de preámbulo, es que ahora nos cumples y nos cuentas la crónica completa del concierto :P
Yo disfruté mucho a ambos en Monterrey. Igual, creo que las letras de Serrat tienen más contenido (y el plus de la conciencia social), pero yo me quedo con la música de Sabina. Uno de los momentos que más me emocionaron de el concierto de acá, fue Serrat cantando con su voz pausada "a la orilla de la chimenea". Ufff, cuasiorgásmico eso, jaja. Muchos saluditos :)
Gracias por pasar a visitareme dejando tan lindas palabras.
Saluods
M. Pilar o.
Tu entrada sirvió de inspiración en la revista equinoXio . Quedas y quedan invitados tus amigos y lectores para comentar en nuestros espacios.
Mientras sigo disfrutando de tu música, te envío besitos para tu espírtu apreciado RomaN!
que bien que hayas ido���
Yo estaba haciendo planes para ir, pero no se pudo :(...
Ya vez, un poco tarde, pero volvi despues de tanto trabajo y clases...umm, te boto un datico: YA TERMINE CLASES���� SOY UNA CUASI PROFESIONAL EN MERCADEO Y PUBLICIDAD, EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE�� toy super feliz.
besos�
Disculpame por tenerte tan olvidado pero es que estoy super ocupada y super pobre de tiempo. Amigo Mío.. seguirè compartiendo mas seguido contigo, volverè a tu blog cuantas veces sea necesario para brindarte mi apoyo, mi amistad y cariño. Te deseo lo mejor Román. Abrazos y Bendiciones chau chau
Sólo quería saber de vos.
Se te extraña.
Un abrazo querido amigo del alma.
Vine a deleitarme con tu música y darte un saludo,RomaN lindo.
Felicidades para tí, un ser que merece mucha felicidad!
FELIZ CUMPLEAÑOS ROMIS!
Ves como si me acordé????????
SALUDOS!
Tiempo sin verte, que afortunado tu...abrazos para ti viejo amigo...
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